Este jardín botánico, fiel a la filosofía de la Red a la que pertenece, representa el paisaje vegetal de su sector; el Gaditano-Onubense litoral.
Tiene una superficie aproximada de 7 hectáreas y ofrece un recorrido de 1,6 km con 16 formaciones vegetales características del litoral atlántico andaluz
Los arenales costeros constituyen la unidad paisajística que ocupa la mayor parte de su superficie. A lo largo del sendero se reproduce el gradiente que se desarrolla desde las dunas embrionarias hasta el manto eólico estabilizado del interior y las comunidades vegetales características de las distintas situaciones intermedias.
Como ocurre en su entorno, la marcada influencia litoral se enriquece con la presencia de otros elementos que diversifican el paisaje vegetal. El agua irrumpe bajo distintas formas (arroyos, lagunas, encharcamientos turbosos, lucios, etc.) dando lugar a otro tipo de especies con estrategias y adaptaciones diferentes.
El jardín acoge la mayor parte de los endemismos del sector en su vertiente onubense y mantiene colecciones vivas
de conservación de algunas especies con un nivel de amenaza muy elevado en el medio natural.
Como ejemplo de algunas especies emblemáticas podremos observar: Adenocarpus gibbsianus, Dianthus hinoxianus, Hydrocharis morsus-ranae, Juniperus oxycedrus subsp. macrocarpa, Nymphaeae alba o Rorippa valdes-bermejoi.
El sendero de Cuesta Maneli se encuentra en Doñana, en el Monumento Natural Acantilado del Asperillo, un escarpe de dunas fósiles que se extiende a lo largo de 12 km. de costa y alcanza los 30 metros de altura en algunos puntos, lo que lo convierte en el acantilado arenoso más alto de Europa.
El paseo de aproximadamente 1,4 km se inicia en un bosque de pino piñonero y sabinas y discurre sobre una pasarela de madera hasta llegar a un mirador sobre el acantilado y una inmensa playa virgen.
A lo largo de recorrido podemos observar las comunidades psamófilas endémicas del litoral atlántico peninsular enriquecidas con algunos endemismos locales.
Además de su innegable belleza paisajística, este sendero ofrece la oportunidad de conocer los trabajos de restauración realizados tras el devastador incendio de las Peñuelas del verano de 2017. Una vez transcurrida la primera fase inicial de emergencia dirigida a mantener las características estructurales de la frágil fisionomía dunar, se abordó la restauración primando los criterios ecológicos y buscando la restitución de las comunidades vegetales y los hábitats propios de este singular manto eólico.